El malestar no es el problema: entender tu ventana de tolerancia

Hay etapas en la vida en las que todo cuesta más. No porque haya pasado algo concreto, sino porque por dentro algo está desbordado… o agotado.
Tal vez te notes irritable, acelerada, con la mente que no para.
O quizá al revés: cansada, desconectada, sin energía, como si ya no pudieras sentir del todo.

Muchas personas llegan a terapia pensando: “Soy demasiado intensa” o “Me pasa algo porque no siento nada”.

Y no.
No es eso.

Lo que suele estar ocurriendo es que tu sistema interno lleva demasiado tiempo intentando sostener más de lo que puede. Y cuando eso pasa, el cuerpo hace lo que sabe hacer mejor: protegerte.

Aquí es donde aparece un concepto muy importante para nosotras en Karuna: la ventana de tolerancia.

La ventana de tolerancia es ese espacio interno en el que podemos estar con lo que sentimos sin que nos desborde ni nos apague. Es el lugar donde seguimos siendo nosotras, incluso cuando hay malestar. Donde podemos sentir tristeza sin hundirnos, enfado sin perder el control, miedo sin paralizarnos. No es estar bien todo el tiempo. Es poder estar.

2

Cuando la vida aprieta, cuando el estrés se acumula o cuando hemos tenido que ser fuertes durante demasiado tiempo, es fácil salir de esa ventana.

  • A veces salimos hacia arriba. El cuerpo se activa, se pone en alerta. Aparecen la ansiedad, la tensión constante, la urgencia por hacerlo todo bien, el miedo a equivocarnos. La mente no para y el cuerpo tampoco. No es que estés exagerando. Es que tu sistema nervioso siente que tiene que estar preparado para todo.
  • Otras veces salimos hacia abajo. Y ahí ya no hay lucha, sino apagón. Falta de energía, sensación de vacío, desconexión, bloqueo. No es falta de ganas ni dejadez. Es el cuerpo diciendo: “ya no puedo más”.

Muchas personas viven saltando de un extremo a otro. Y en medio, se culpan. Se exigen. Se preguntan por qué no pueden simplemente estar bien.

Malestar y sufrimiento

Desde Karuna hacemos una distinción muy importante: el malestar no es el problema. El malestar forma parte de la vida. El problema es cuando no tenemos espacio interno para sostenerlo. Ahí es cuando aparece el sufrimiento.

Cuando estamos fuera de nuestra ventana de tolerancia, cualquier emoción se vuelve demasiado. O demasiado intensa… o demasiado lejana. Y entonces intentamos controlarnos, huir de lo que sentimos o desconectarnos de nosotras mismas.

Por eso en Karuna no empezamos “tirando del hilo” sin más. No forzamos procesos ni empujamos a hablar de todo desde el primer día. Antes de mirar hacia dentro, necesitamos que el cuerpo se sienta seguro.

¿Cómo trabajamos esto en Karuna?

Nuestro trabajo empieza ayudándote a volver a ti: a regularte, a escuchar a tu cuerpo, a recuperar una sensación básica de calma y seguridad. Poco a poco, sin prisa. Porque solo cuando hay seguridad interna, el trabajo terapéutico puede ser realmente transformador.

El objetivo no es que no vuelvas a sentir malestar. Eso no sería humano. El objetivo es ampliar tu ventana de tolerancia. Que con el tiempo puedas sostener más sin romperte, sentir sin perderte y atravesar momentos difíciles con más recursos y más amabilidad hacia ti.

Ampliar la ventana no es hacer más.
Es exigirte menos y cuidarte mejor.

Si ahora mismo sientes que todo te supera o que estás lejos de ti, no es que haya algo mal en ti. Es posible que tu sistema nervioso lleve mucho tiempo haciendo lo que puede para protegerte.

En Karuna te acompañamos para que puedas volver a sentirte en casa dentro de ti 🤍