Hola! Soy Jorge, Psicólogo General Sanitario por la Universidad Autónoma de Barcelona. Desde el inicio de mi trayectoria me he orientado a acompañar procesos terapéuticos con un enfoque integrador, combinando la terapia cognitivo-conductual, la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y el mindfulness.
Entiendo la terapia como un proceso activo, en el que no solo importan las herramientas y técnicas, sino también la implicación y el vínculo que se construye entre paciente y terapeuta. Doy especial importancia a que la persona pueda sentirse en un espacio seguro, donde mostrarse tal y como es, sin juicio y respetando su propio ritmo, ya que cada persona es única y necesita una manera única de ser acompañada.
Mi forma de trabajar busca ser clara y estructurada, ayudando a la persona a acercarse a sus objetivos, pero siempre desde la cercanía, la presencia y la adaptación a lo que cada proceso necesita en cada momento.
Mi forma de trabajar busca ser clara y estructurada, ayudando a la persona a acercarse a sus objetivos, pero siempre desde la cercanía, la presencia y la adaptación a lo que cada proceso necesita en cada momento.
Acompaño todo tipo de procesos terapéuticos, especialmente aquellos relacionados con la gestión emocional, la ansiedad, el malestar psicológico, la autoestima, las dificultades vinculares y los momentos de bloqueo, evitación o falta de sentido.
Cuento con experiencia en el acompañamiento de personas con TCA y con neurodivergencias (TDAH, autismo y altas capacidades), así como en las dificultades emocionales que pueden surgir a partir de la vivencia de sentirse diferente o de la falta de aceptación propia.
Actualmente continúo formándome en trauma y EMDR, ampliando mi mirada y mis recursos terapéuticos para ofrecer un acompañamiento cada vez más completo.
Creo en la importancia de ofrecer un espacio de confianza donde la persona pueda parar y comprenderse mejor a sí misma, trabajando para desarrollar nuevas formas de relacionarse con los propios pensamientos y emociones, y así poder avanzar a su propio ritmo hacia una vida coherente con los propios valores, sintiéndose acompañada de forma cercana y respetuosa durante todo el proceso.
La Teoría del Apego
«Cuando se construye un vínculo afectivo que proporciona seguridad, también se construyen las bases de la capacidad de resiliencia», Marta Sadurní (2011)
En Karuna entendemos la psicoterapia como un proceso vincular profundo, donde la relación entre psicóloga y paciente es el núcleo desde el cual es posible reparar, sostener y crecer. Trabajar desde la teoría del apego significa reconocer que el vínculo terapéutico es el espacio donde se vuelve a aprender a confiar, a sentirse segura, vista y digna de afecto.
El origen: nuestras primeras relaciones
John Bowlby, creador de la teoría del apego, mostró que todas las personas somos moldeadas por las relaciones tempranas que establecemos con nuestras figuras cuidadoras.
A través de sus respuestas a nuestras necesidades (de atención, protección y amor) vamos construyendo una imagen interna de nosotras mismas y de los demás: si el mundo es seguro, si merecemos afecto, si podemos confiar o si debemos estar en alerta.
Cuando las figuras de referencia responden con presencia, sensibilidad y amor, el niño o la niña interioriza sensaciones de seguridad, placer y confianza. Pero cuando las respuestas son imprevisibles, negligentes o dolorosas, lo que se integra es miedo, tristeza o ansiedad, creando patrones de relación basados en la desconfianza, el miedo al abandono o la evitación emocional.
Así aprendemos, sin darnos cuenta, cómo amar, cómo pedir ayuda, cómo protegernos y cómo vincularnos. Y estas formas de relación tienden a repetirse a lo largo de la vida: con amistades, parejas, figuras de autoridad e incluso con nosotras mismas.
La mirada compasiva: entender sin culpar
En Karuna, esta teoría no se utiliza para juzgar, sino para comprender con compasión.
Las figuras cuidadoras también fueron niñas y niños con sus propias carencias afectivas.
Por eso, antes que buscar culpables, lo que proponemos es reconocer las historias que nos han moldeado y crear un espacio terapéutico donde esas heridas puedan ser acogidas y reparadas.
El vínculo terapéutico: el nuevo mapa de seguridad
Trabajar desde la teoría del apego significa situar el vínculo entre terapeuta y paciente en el centro del proceso.
A través de una presencia estable, coherente y segura, la psicóloga se convierte en una figura de regulación que ofrece un modelo de apego seguro: alguien que no juzga, que acoge, que sostiene el dolor y que ayuda a encontrar una nueva forma de relacionarse con una misma y con el mundo.
A medida que este vínculo se consolida, el sistema nervioso se calma, la confianza se expande y el cambio se vuelve posible.
La persona comienza a experimentar que puede ser vista, amada y aceptada tal como es, y desde ahí se construyen nuevas maneras de amar y de cuidarse.
Los principales estilos de apego
Apego seguro:
La persona ha crecido con figuras disponibles, sensibles y coherentes. Tiene confianza para explorar, mostrarse vulnerable y establecer relaciones sanas y equilibradas.
Apego ansioso-preocupado:
El contacto afectivo ha sido intermitente o imprevisible. Se desarrolla miedo a la pérdida, inseguridad y una necesidad constante de confirmación.
Apego evitativo
La cercanía o la vulnerabilidad se han asociado al rechazo o la crítica. La persona tiende a protegerse evitando la dependencia, el conflicto o la expresión emocional.
Apego desorganizado:
Surge cuando la figura protectora también es fuente de miedo o maltrato. Esto genera respuestas contradictorias: necesidad y rechazo, afecto y agresión.
En Karuna nuestro propósito es recrear la experiencia de un vínculo seguro: estable, cálido, coherente y respetuoso.
Desde este espacio, acompañamos la reparación de los patrones de apego inseguros, ayudando a comprender cómo se han formado y a desarrollar una nueva manera de relacionarte contigo misma y con los demás.
Porque solo cuando nos sentimos seguras podemos abrirnos al cambio, al amor y a la vida.